Aprovecho para compartir esta entrevista con Deva Martín Solar que publica Staf magazine. Deva, a parte de dominar con mano de hierro el bodyboard en España durante más de una década, es una consagrada pintora. Sorprende que toda una campeona nacional y subcampeona de Europa reconozca que en este país resulta más 'fácil' ganarse la vida con la pintura que con el bodyboard, pues todos sabemos la gran dificultad que entraña vivir de las artes. Tal vez esta imagen que se está dando del surfing de "vacas gordas" no sea muy real, o al menos que este boom económico no está llegando a todos por igual, pues los deportistas de élite se las siguen viendo y deseando para poder vivir de la competición.
"Cuesta encontrar un deportista en este país que haya dominado su
disciplina como Deva Martín Solar ha hecho con el Bodyboard. Trece (o 12+1 como
dirían los más supersticiosos), y encima consecutivas, son las veces que ha
subido al cajón más alto del Campeonato
de España de este deporte que vivió sus picos de mayor popularidad a finales de
los ochenta y principios de los noventa, cuando en la playa todos queríamos
parecernos a Mike Stewart, Pat Caldwell
o Keith Sasaki, y parecía por momentos que el prodigioso invento de Tom Morey iba a destronar al mísmisimo surfing de
su puesto preferencial en el agua. El incontestable éxito en el deporte no ha
impedido que Deva haya desarrollado paralelamente una prolífica carrera como
pintora de cuadros y murales urbanos. En sus obras, como no podía ser de otra
forma, un tema predomina sobre el resto: el mar y en especial las olas. Huecas,
poderosas, potentes... Iguales que sobre las que dibuja sus maniobras más
radicales en los campeonatos...
Para seguir leyendo la entrevista pincha aquí
miércoles, 14 de diciembre de 2016
sábado, 22 de octubre de 2016
Artículo sobre hacer una tabla de surf en 3sesenta
En el número 187 del magazine 3sesenta aparece una crónica en la que relato mis experiencias realizando mi propia tabla de surf, concretamente un minisimmons. Más que un manual de cómo fabricarla es un diario en el que explico mis sensaciones al enfrentarme a este proceso... Tan frustrante y desquiciante por momentos. Tal y como cuento en el mismo, suspendí Trabajos manuales, Expresión plástica, Pretecnología, Trigonometría, Dibujo lineal, Hogar, no leo un catálogo de Leroy Merlin ni por casualidad, no entro en una ferretería ni borracho, carezco de visión espacial, odio la marquetería, cuando enciendo la televisión y están echando ‘Bricomanía’ cambio automáticamente de canal, McGyver me caía mal… Estos antecedentes no animaban a embarcarme en este proceso, pero aún así, seguí adelante y me decanté por la ayuda de un shaper para que me asesorara. El cicerone elegido no fue otro que Roberto Sánchez, Lulen, de Ahau surfboards. Un profesional que reúne a mi juicio dos cualidades imprescindibles -y tan complicadas de que se den de forma simultánea en la misma persona- para ser maestro; tiene una sólida y contrastada trayectoria en el mundo del shape (más de quinientas tablas shapeadas, algunos de los mejores surfistas de olas grandes recurren a sus sabias manos para encargar los guns con los que desafían las olas más grandes del cantábrico, ahí está la última edición del Torneo de La Vaca para dar fe de ello) y tiene dotes pedagógicas que le permiten transmitir todo ese saber acumulado de forma amena. En condiciones normales, el proceso de fabricar mi propia tabla de surf hubiese acabado siendo un calvario, que no sé si no lo hubiese abandonado a las primeras de cambio, y que hubiese archivado en las carpeta de experiencias negativas, pero con Lulen la semana y media en la que estuve yendo todas las tardes a su taller de 15:00 a 20:00, la mayoría de los días nos daban las 21:00 laminando o lijando, fue una experiencia muy positiva y que recomiendo a cualquier persona que ame el surfing y tenga curiosidad por el proceso de fabricación de una tabla de surf.
Diré para los que aún creen que no es lo mismo una tabla preshapeada o fabricada en una cadena de producción fordiana en la que la persona que la shapea, no es la misma que la lamina, lija o pule, que una hecha a mano en la que un artista más que artesano es capaz de dominar y controlar cada uno de los procesos, que ¡SÍ!, que es cierto, que lo que se experimenta surfeando con una tabla en la que uno ha participado en mayor o menor medida en su fabricación es algo inigualable e indescriptible. Algo que por mucho que te cuenten, sólo puedes comprender en toda su dimensión e intensidad cuando lo vives en primera persona. Make your self.
http://ahausurfschool.com/ahau-surf-boards/
lunes, 10 de octubre de 2016
Surf or Die...of laughter vuelve de entre los muertos
Procuro no leer mis libros publicados, entre otras cosas por temor a encontrar erratas que en su día escaparon a mis exhaustivos controles de calidad. En este caso, Gómez Bueno (Toño) me había dicho previamente que en un capítulo titulado Parque Surfásico había puesto un imperdonable 'Hang Teen' en lugar de 'hang ten' por lo que mi temor a una nueva lectura era mayúsculo. Aprovechando que iba a sacar una pequeña tirada de las primeras aventuras de Jon Satrústegui (para las escasas personas que aún me las piden), rectifiqué el imperdonable error y de paso me puse a leer algunos de aquellos relatos que escribí hace más de diez años; y he de decir que en absoluto me he sonrojado al ver cómo escribía antes, más bien todo lo contrario, me he sorprendido de las cosas que se me ocurrían, de juzgado de guardia muchas de ellas; pero sin duda lo que más me ha sorprendido ha sido mi capacidad para contar historias con un planteamiento, nudo y desenlace en apenas cinco páginas. Algo que hoy en día me parece inalcanzable y que en parte fue la clave de lo que gustó el primer libro.
A continuación un trozo de la crítica que Costasurf hizo del libro:
"Este libro de relatos cortos de surf ha sido una auténtica sorpresa para mí. Hace algunos días, Eduardo (illarregui garate), nos escribía a costasurf para comentarnos que había escrito un libro y que le gustaría que le echáramos un vistazo. Descubrimos que era un libro de relatos cortos de surf donde se contaban una serie de verdades como puños sobre la vida del surfista medio de este bendito país".
Reseña completa: http://www.costasurf.com/surf-or-die-of-laughter-relatos-de-la-vida-misma/
Pero si de todas las críticas hay una de la que me siento especialmente orgulloso fue de la que hizo el novelista y fotógrafo Willy Uribe en su blog tengo sitio libre.
https://willyuribe.wordpress.com/2009/05/13/surf-or-die-of-laughter-un-libro-de-relatos-de-surf/
A continuación un trozo de la crítica que Costasurf hizo del libro:
"Este libro de relatos cortos de surf ha sido una auténtica sorpresa para mí. Hace algunos días, Eduardo (illarregui garate), nos escribía a costasurf para comentarnos que había escrito un libro y que le gustaría que le echáramos un vistazo. Descubrimos que era un libro de relatos cortos de surf donde se contaban una serie de verdades como puños sobre la vida del surfista medio de este bendito país".
Reseña completa: http://www.costasurf.com/surf-or-die-of-laughter-relatos-de-la-vida-misma/
Pero si de todas las críticas hay una de la que me siento especialmente orgulloso fue de la que hizo el novelista y fotógrafo Willy Uribe en su blog tengo sitio libre.
https://willyuribe.wordpress.com/2009/05/13/surf-or-die-of-laughter-un-libro-de-relatos-de-surf/
miércoles, 28 de septiembre de 2016
Entrevista de archivo. Roy Steven Kruiswijk (3sesenta nº 113 Abril-Mayo 2006)
Ha llovido mucho, o quizá no ha llovido tanto como debiera, pero hoy he recordado esta entrevista que hice a un crack como Roy Steven Kruiswijk. El pívot de baloncesto llegó a Cantabria en noviembre de 2004 con la difícil misión de intentar salvar del descenso al extinto Los Lobos. Aquella temporada el Alerta Cantabria (otra de sus denominaciones, al más puro estilo esquizofrénico a lo Jekyll and Hyde) atravesaba una etapa convulsa, pues había cambiado de sede, Torrelavega por Santander. Además se había confeccionado un proyecto muy ambicioso con la vista puesta en el ascenso a la ACB y después de once jornadas iban penúltimos con un desolador balance de nueve derrotas y dos únicas victorias. Con esta tesitura, llegó Roy a Cantabria, con el cartel de jugador trabajador y de los que ayudan a hacer vestuario, un sexto hombre de lujo para dar descanso a los jugadores de la pintura titulares, sin que el equipo se resienta. Cumplió con creces; al igual que antes había hecho en el Plasencia. Un buen día hablando de temporales descubrí que el pívot canadiense con pasaporte holandés también practicaba surfing, una información que me extrañó que compartiese conmigo, pues es un deporte que la mayoría de los equipos prohíben a sus jugadores por miedo a las lesiones. Además no todos los días uno conoce a un surfista que mide 2.04. Lo cual no le había impedido en absoluto desenvolverse con soltura sobre una tabla. Un año más tarde cambió Cantabria por la isla de La Palma y fue en su visita a Santander cuando pude entrevistarle para el magazine 3sesenta. Fue entonces cuando con su eterna sonrisa me confesó que por la noche se despertaba soñando que cogía olas en Santa Marina. Una ola que, a pesar de sus muchos viajes, no había conseguido olvidar. A día de hoy, supongo que ya estará retirado de las canchas, su fecha de nacimiento (Canadá.8/01/76) así me lo dice, pero haga lo que haga y esté donde esté, una cosa tengo segura, seguirá haciendo surf.
http://competiciones.feb.es/Estadisticas/Jugador.aspx?i=93384&c=480239&med=0
domingo, 11 de septiembre de 2016
Patricia Díaz-Tendero (Surf y Psicología) entrevista en 3Sesenta nº186
El pasado mes de junio tuve la gran oportunidad de entrevistar a la psicóloga deportiva Patricia Díaz-Tendero (Madrid, 1984), entrevista que ahora ha publicado la revista 3sesenta en su número 186, perteneciente a los meses de septiembre-octubre. Díaz Tendero comenzó a practicar el bodyboard hace unos años, lo cual le permitió darse cuenta de que el surfing es un deporte con unas demandas psicológicas y de concentración muy altas a la altura de otras disciplinas tan exigentes como el golf y el tenis. La madrileña ha centrado sus estudios en la competición, en especial en el periodo de espera durante las mangas. En estos periodos de baja actividad física, en la mente de los pros comienzan a realizarse una serie de preguntas que habitualmente están encabezadas con un a simple vista inofensivo 'Y si..."; Y si no vienen más olas, Y si no consigo una ola mejor que mi rival... Un fenómeno que puede desembocar en un bucle infinito que puede lastrar mucho las opciones de ganar la manga, el torneo o que incluso puede poner en peligro una carrera profesional. Cualquiera que ha practicado alguna vez el surf, sabe que estos pensamientos dañinos no son exclusivos de los pros y que también pueden estropear más de un baño si no somos capaces de controlarlos. Por todo ello, invito a la gente que compre el número 186 de 3sesenta y lea la entrevista de Patricia Díaz-Tendero.
A continuación, pongo algunas de las preguntas y respuestas que por cuestiones de espacio no entraron en el número 186 de 3Sesenta y que pueden ayudar a hacerse una idea del contenido publicado.
A continuación, pongo algunas de las preguntas y respuestas que por cuestiones de espacio no entraron en el número 186 de 3Sesenta y que pueden ayudar a hacerse una idea del contenido publicado.
-No sé si es un tema en el que te querrás meter a nivel
profesional... Pero en el agua te encuentras a menudo gente muy estresada,
violenta... ¿Cómo se explican a nivel psicológico estas actitudes?
-En determinados momentos, el surf
está asociado a cierta liberación y hemos llegado al punto que parece que si
tenemos un mal día en el trabajo lo mejor que podemos hacer es ir a la playa a
surfear para desquitarnos. ¡No! Llevamos nuestros problemas al agua, estamos
crispados y a la mínima pagamos el pato con alguien que no tiene nada que ver;
pero como le hemos soltado toda nuestra furia, salimos del agua, cansados,
relajados, pero no por el surf, sino porque has tenido un brote de explosión.
Esto se debe a esta idea de voy a la playa y me relajo, pero no es exactamente
el agua un lugar para relajarse, porque es un deporte que genera frustración:
hay más gente que va a coger la misma ola que yo, el medio me va a dificultar
surfear bien. No es un deporte indicado para cuando estamos pasando un
momento de agobio o de estrés. Creo que
al agua hay que llegar tranquilo y liberado para surfear bien en tu mejor
estado.
-La profesionalización del surf ha provocado que haya padres
que quieran que sus hijos compitan exactamente igual que pasa con otros
deportes hasta ahora más populares como el fútbol o el tenis. ¿Qué consejo
podrías darles?
-Que un padre quiera que su hijo
compita no es malo, el problema puede ser las demandas y exigencias que marque
en función de ese deseo que tiene. Yo puedo desear que mi hijo sea surfista y
lo haga bien; el problema es cómo gestiono ese deseo y si ese deseo está por
encima del bienestar de mi hijo. Lo que es malo es poner nuestros intereses por
encima de los del niño.
En la actualidad, Patricia Díaz Tendero desarrolla su trabajo en la clínica:
http://healthsport.es/conocenos/equipos/healthsport-madrid/http://healthsport.es/conocenos/equipos/healthsport-madrid/domingo, 28 de agosto de 2016
Entrena tu ilusión
El surfing es un deporte en el que nadie quiere ser visto
como un novato. Sólo así se entiende que, sin saber apenas hacer un take off,
ya dominemos toda la jerga al uso, tecnicismos y anglicismos incluidos. ¿Y qué
decir de las tablas? Nadie quiere levantar sospechas en el pico, en la orilla o
directamente en el parking, portando una tabla que por longitud, formas y
volumen provoque que le identifiquen con un ‘espumilla’. Los evolutivos y
malibús están proscritos.
Yo, en este sentido,
voy a contracorriente y a mi ritmo; porque, en esta carrera frenética en busca
del control y del dominio, cuyo pistoletazo de salida se da casi desde el mismo
momento que salimos del taller con nuestra primera tabla debajo del brazo, el
surfista corre el serio peligro de perderse cosas muy importantes por el
camino.
Para poder dar respuesta a la pregunta de qué es eso tan
importante que nos estamos perdiendo, por nuestra búsqueda desesperada de
dominar la técnica y ser unos pros a ojos de los demás, no tenemos más que
echar un vistazo en la playa o vernos a nosotros mismos delante de un espejo.
Ahora que las series de muertos vivientes están tan de moda, tal vez deberíamos
acuñar el término de ‘surfing dead’ para referirnos a esos sujetos que habitan
los line up y que se caracterizan por sus nulas capacidades de interacción con
los demás o manifestación de emociones positivas dentro del agua. Lo que sea
que evidencie un mínimo de vida emocional interior sana. Quién no ha visto, o
incluso puede identificarse, con esa gente que, tras cascarse una ola de la
leche, en lugar de regresar al pico con
una sonrisa de oreja a oreja, ha vuelto con una cara de mala leche que hace que yo hasta muchas veces
me haya preguntado si no acabará de ver a su novia paseando por la orilla de la
mano de otro hombre. O ese perfil de surfista ludópata cuyo automatismo es ya
tan acusado, que no le permite siquiera saborear dos décimas de segundo la ola
que acaba de coger, pues mecánicamente va en busca de otra y otra y otra.
Experimentando un grado de alienación más propio de una cadena de producción
del siglo XIX.
El tiempo y la experiencia nos acaban dando técnica (en unos
casos, más que en otros), pero también nos arrebata de forma imperceptible
otras cosas, quizá menos intangibles, como nuestra ilusión y entusiasmo. De ahí
que muchos de nosotros, entre los que me encuentro, sintamos, aunque no nos
atrevamos a decirlo públicamente, que nunca hemos vuelto a experimentar esa
alegría interior que nos generó pillar nuestra primera ola. Porque desde
entonces hemos pillado olas mucho mayores, más largas en longitud y duración,
visitado lugares exóticos y paradisíacos, pero nada puede igualar la sensación
que nos generó nuestra primera ola fugaz en nuestra playa de toda la vida.
Hoy en día hay un auténtico boom de libros, DVD´s sobre
técnica, pero el entusiasmo y la motivación también pueden o mejor dicho deben
ser trabajados por los surfistas. ¿Dónde podemos aprender a hacerlo? Me temo
que la respuesta no va a gustarle a la mayoría de los surfistas locales. Los
que más tienen que enseñarnos son los que menos saben de técnica. En esta vida,
de todo el mundo podemos aprender algo y los surfistas novatos no son una
excepción. En sus caras de alegría, en su entusiasmo por pillar olas que
nosotros ya no valoramos, podemos descubrirnos a nosotros mismos hace años.
Surfistas inocentes, sanos y puros, libres de engreimientos y recelos de los
que, si no tenemos cuidado, nos acaba dotando la experiencia.
Los recién llegados también tienen que aprender algo. Cuidar
su entusiasmo y motivación, disfrutando de cada fase en su vida como surfistas,
viviendo el momento sin prisas por llegar a ningún lado; pues de lo contrario
corren el serio peligro de convertirse en unos surfing deads, alguien que
domina mucho la técnica pero carece por completo de ilusión.
Trabajar para mantener la ilusión intacta, como la del
primer día, todos los días de nuestra vida. Trabajar para recuperarla si la
hemos perdido. Yo estoy en ello.
miércoles, 3 de agosto de 2016
Roberto Sánchez ‘Lulen’, El shaper errante (Ahau Surfboards)
En ocasiones, realizas una entrevista y te olvidas de ella en el momento justo que la envías al medio que la va a publicar. Otras veces las palabras del entrevistado remueven algo en tu conciencia o te hacen pensar y te acompañan durante mucho tiempo. Esto último me pasó entrevistado al shaper Roberto Sánchez 'Lulen'. Recuerdo que iba a su taller con la idea de adquirir una tabla. Por circunstancias de la vida, las características de esta nueva tabla debían estar supeditadas al espacio del coche, o mejor dicho, al poco espacio que quedaba para una tabla de surf tras meter todo lo que tenía que meter.
En medio de la entrevista, Lulen, ajeno por completo a mis carencias de espacio y a mis motivos extrasurfísticos a la hora de decantarme por una tabla, me brindó esta frase:
http://stafmagazine.com/features/roberto-sanchez-lulen/
| Roberto Sánchez, durante un descanso en su taller. |
En medio de la entrevista, Lulen, ajeno por completo a mis carencias de espacio y a mis motivos extrasurfísticos a la hora de decantarme por una tabla, me brindó esta frase:
"Un surfista es el repertorio de maniobras que
tiene, la profundidad del surfing que tiene o no tiene... Su quiver... Si tú juegas al golf, necesitas al menos ocho
palos; si no, no puedes... Sí puedes, pero entonces ni es golf ni es surfing.
Si tú quieres practicar surfing vas a necesitar tablas para olas con masa de
agua, para olas de fondo de arena, para reef, para un metro, dos, cinco, para
días que estoy contento, para días que estoy triste y tengo una lesión. Yo
tengo 20 tablas operativas, me gustaría tener 10 más. De esas veinte, uso dos o
tres el 80% de mi surfing, pero necesito esas otras para completar mi surfing.
¿Hablamos de surfing o hablamos de que yo solo hago esto? (pone sus dedos
pulgar e índice marcando una medida ínfima). De esta actividad solo desarrollo
una parte. También es una realidad. Es algo que respeto y que con mis palabras
no intento ni mucho menos desprestigiar. Hay gente que sólo se mete en verano y
con chaquetilla; pero claro, dime qué tienes en tu quiver y te diré qué tipo de
surfer eres. Yo hablo de gente comprometida, qué tiene el máximo número de
tablas, discute con su mujer por ello, por madrugar e ir a la playa. Tiene el
veneno dentro y se juega muchas cosas cada vez que se mete en el agua.
A cada uno, estas palabras le suscitarán un tipo de opinión. Habrá quien sienta su ego surfero atacado y se pondrá a la defensiva diciendo que no tiene dinero para comprarse 30 tablas... No creo que el trasfondo de esta frase sea una cuestión económica; pero para mí la reflexión está clara e invita a la autocrítica. ¿En qué clase de surfista me he convertido que supedito la dimensión de una tabla al espacio que queda libre en mi coche? ¿Qué queda de aquel surfista que supeditaba su tabla al tipo de surfing que aspiraba a hacer, o a las olas que le gustaban? Indudablemente, con 15 o 16 años, sentí el fuerte picotazo del bicho del que habla Lulen, pero los derroteros por los que me ha conducido la vida, ha hecho que de forma imperceptible y gradual aquello que en su día era tan importante, ahora sea algo más bien secundario, por no decir anecdótico.
A lo largo de la entrevista, Lulen regala otras perlas que se pueden leer en stafmagazine...http://stafmagazine.com/features/roberto-sanchez-lulen/
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