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| M.Fiochi: "Hay que ver la ventaja en el inconveniente" |
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| M.Fiochi: "Hay que ver la ventaja en el inconveniente" |
Los caminos del Señor son inescrutables y los derroteros que están tomando los medios de comunicación con la Inteligencia Artificial y la desaparición de formatos tradicionales, como el papel, también, aunque más que inescrutables, empleando otro término biblíco, son apocalípticos.
Tras años en los que de lo único que escribía era de surf, la desaparición de medios de calidad especializados en el deporte de las olas, unida a mi necesidad de seguir redactando textos periodísticos, me ha empujado a cambiar de temática. La amistad con el periodista todoterreno Fran Díez, posiblemente el tipo que más sabe del Racing de Santander (el club al que los surfistas tanto debemos, pues en su autobús vino la primera tabla de surf a España), me ha permitido abrir el abanico y establecer un trío de colaboraciones en las que desarrollo mis inquietudes futbolísticas. Pongo los enlaces de mis tres artículos por si alguien quiere leerlos.
https://www.racinguismo.com/2025/11/ejemplo-la-peineta-reformar-el.html
https://www.racinguismo.com/2026/03/ilustres-tertulianos-del-ya-lo-decia-yo.html
https://www.racinguismo.com/2026/04/sorpasso-palabras-panenkita-futbol.html#google_vignette
“Hay peña
que es superatlética, son deportistas profesionales, se lo explicas todo
perfectamente, y, con un pico perfecto, en la primera ola de su vida, la reman,
se ponen de pie y se pegan un bordeo”. El que cuenta esto no es otro que David García, Capi, el primero en montar una
escuela de surf en España, la Escuela Cántabra de Surf, en el lejano 1991. Una
historia que puede desmoralizar a muchos, que se las ven y se las desean para
incorporarse sobre una tabla y bordear su primera ola, y que de alguna forma desmitifica esa
creencia generalizada y dada por buena de que el surf es de los deportes más
difíciles que existen junto al golf; pero la
afirmación tiene trampa. El propio Capi da la clave al referirse a gente “superatlética
y deportistas profesionales”. Matización
que nos obliga a hacernos la siguiente pregunta: ¿Son los inicios en el surf iguales para
todos?
En este sentido, recuerdo que a lo largo de
los años me he ido encontrando a muchos jugadores de baloncesto que son o han
sido buenos surfistas. El primero que me viene a la cabeza es el pívot
canadiense de origen holandés, Roy
Steven Kruiswijk. Roy era un pívot
físico, rocoso, con fama de duro, que destacaba
en labores defensivas y por pelear en la pintura de ambas canastas cada balón. Con
estas credenciales, al enterarme que también practicaba surf, pensé, de forma prejuiciosa,
que, por su altura y peso, podía
ser torpe y que le costaría mantener el equilibrio o incorporarse sobre una
inestable tabla de surf. Nada más lejos
de la realidad. A día de hoy, todavía
visualizo al canadiense, surfeando olas en la Maruca y en Santa Marina con una
habilidad que ya me habría gustado tener a mí. Lo único que a la hora de
hacerle fotografías su altura hacía que todas las olas pareciesen pequeñas.
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| Roy S, Kruiswijk, ¿mejor surfista que jugador o viceversa? |
En este
capítulo de jugadores de baloncesto, también
se encuentra el escolta pejino Alberto Miguel, todo un portento atlético, capaz de destacar en cualquier
actividad física que desempeñase. Llegó a estar federado en 9 deportes y
realmente no empezó a jugar al baloncesto en serio hasta los 19 años. Lo cual
no le impidió jugar en la ACB, en LEB ORO y hasta disputar un concurso de mates de
la primera división de nuestro baloncesto. El bautizado como
el 'negro de Laredo', por poseer unos muelles en los pies que le permitían
castigar los aros como un jugador afroamericano dela NBA, también le dio al
surf desde joven, pero no fue hasta el final de su dilatada carrera baloncestística
cuando las sesiones de olas fueron ocupando más tiempo en su vida. En su
comunicado de retirada profesional, con 37 años, afirmaba que había llegado
la hora de colgar las zapatillas para
dedicar tiempo a la familia y al surfing.
El exescolta cambió las canchas y
las canastas por las olas y las playas cántabras con idéntico resultado. Potencia y velocidad.
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| Alberto Miguel, un deportista multidisciplinar. |
Juan Arnaiz también pertenece a este selecto
grupo de jugadores de baloncesto que han hecho sus pinitos en el surf. Arnaiz,
que poseía en las canchas de baloncesto
uno de los mejores lanzamientos de dos de todas las divisiones sectoriales de
EBA, con un índice de acierto del 65% por ciento, se defendía muy bien en el line up, donde su altura no le impedía
coger buenas olas. El bautizo de Arnaiz en el surf recuerda mucho a la anécdota
de Capi con la que se inicia este artículo.
Un ‘llegar y besar el Santo’, en
este caso la ola. Y es que coger una tabla
prestada, meterse en el agua, remar la primera ola que se aproximaba, sumarse a
su energía, incorporarse y bordear la primera
ola de su vida fue todo uno para el experimentado alero. Una hazaña que rompe también el mito que establece que para ser un buen
surfista hay que iniciarse en edad temprana. Arnaiz comenzó en el mundo de las olas rondando los 30, y
esto no le impidió en absoluto tener un nivel más que aceptable.
“Tanto el
surf como el baloncesto son dos deportes
que requieren mucha coordinación tanto en extremidades superiores como
inferiores. Como en el mundo del
baloncesto estamos constantemente haciendo ejercicios de coordinación, al
entrar a canasta, posición de pies, correcciones de defensa, puede ser que no nos cueste tanto luego hacer
las posiciones que tienes que hacer en el surf, que tienes que estar tumbado en
la tabla, remas, y tienes que lograr una estabilidad al ponerte de pie. Tanto
en el surf como en el baloncesto juegas constantemente con unos centros de gravedad
que son bajos”, explica el ex jugador y actualmente director del centro de
entrenamiento personalizado de baloncesto J13Pro.
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| Arnaiz, fenómeno en las canchas y en el agua. |
David García
Capi, pionero de las escuelas de surf en España, y por cuyas instalaciones de
la Escuela Cántabra de Surf, en la localidad de Somo, han pasado y pasan todos los años cientos de
personas que se inician en este deporte, incluidos muchos atletas de otras
disciplinas que quieren tener su bautizo
en las olas, lo tiene claro a la hora de indicar quiénes lo tienen
más fácil a la hora de pasar de un
deporte al de coger olas:
“Tengo el
recuerdo de haber dado clases de iniciación a una olímpica de natación
sincronizada. Era una fiera remando las olas. Luego he tenido a gente de
gimnasio, gente muy musculada. El tener músculo no es sinónimo en absoluto de
que se te vaya a dar bien el surf. Puede ayudarte para determinadas cosas, pero
hay que unirlo a tener “movilidad,
equilibrio y coordinación”. “Hay gente
muy musculada que cree que se van a comer el mundo y luego están más rígidos
que Robocop. También he dado a alguna
academia de natación y toda la gente que
nada se le da muy bien el surf, porque cogen muchas olas desde el primer día. Además
la gente que nada está súper ágil. También las niñas de gimnasia rítimica. Las
poses, la postura en la tabla. Un espectáculo”, indica el decano de las
escuelas de surf en España.
| David García, Capi, maestro de maestros del surf. |
Esta
conversión meteórica o adaptación casi
instantánea de la gente del mundo de la natación al pico y las olas la corrobora el legendario
surfista y pionero Manel Fiochi. “En
primer lugar, tanto mis hermanos como yo y mi grupo de amigos proveníamos del
mundo de la natación. Competíamos y estábamos muy familiarizados con el agua”. En el caso de Manel al tema de la natación se
le unía sus grandes cualidades para la gimnasia. Sin ir más lejos, no pudo ser
de los primeros en España en surfear por
una inoportuna rotura en el brazo por
hacer barra fija en el colegio; pero al misma tiempo la causa de su inicio
tardío fue el origen de su rápida adaptación al surf,. Comenzó en 1966 y tan
solo dos años más tarde pasó a la historia por ser de los primeros surfistas en
bordear Santa Marina. De novato a pionero de las olas grandes por la vía
rápida. Casi nada.
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| Manel Fiochi, Míster Santa Marina. |
Mis origenes en el periodismo escrito se remontan al ya lejano verano de 2004, en el que aterricé en un periódico cuyo propietario poseía un equipo de baloncesto. Para bien o para mal, me tocó sí o sí llevar la actualidad de aquel club de la denominada LEB Oro, lo cual me creó una afición por el deporte de la canasta y por la gestión informativa del día a día de un club deportivo que aún mantengo, aunque no ejerza. Con la mayoría de las revistas de surf desaparecidas, las colaboraciones periodísticas están realmente difíciles, por lo que se aprovecha cualquier oportunidad para redactar. artículos, entrevistas.. Aquí va un texto publicado en Sport trainning sobre J13PRO, el sueño/proyecto empresarial del ex jugador de baloncesto Juan Arnaiz. Posiblemente, uno de los jugadores cántabros con mejor tiro de dos de la historia. Actualmente, Arnaiz pone al servicio de niños y mayores todo el conocimiento técnico y físico adquirido a lo largo de una carrera de más de 30 años sobre las pistas. Lo que le convierte posiblemente en el único entrenador personal de baloncesto de Cantabria.
J13PRO, el baloncesto como
alternativa para mantener nuestro cuerpo en forma
La oferta y
las tendencias de las actividades físico-deportivas en una ciudad pequeña como
Santander no difieren al del resto de capitales de provincia españolas. El boom
de los pequeños gimnasios low cost que anuncian tarifas planas en los barrios
del núcleo urbano se conjuntan con la proliferación de naves de CrossFit en los
polígonos industriales de las afueras. En uno de estos, desde hace un par de años,
se encuentra J13PRO. A simple vista, podría parecer un lugar más en el que hacer CrossFit,
pero la inconfundible silueta de un jugador de baloncesto que hay en la puerta
nos indica que, en su interior, se cuece algo diferente y alternativo. Dirigido
por Juan Arnaiz (Güemes, 1979), leyenda del baloncesto Cántabro con más de 30
años de trayectoria, en J13PRO podemos
mantenernos en forma y potenciar nuestro físico, utilizando el baloncesto y
todos los elementos de nuestro cuerpo que intervienen en su juego. En un mundo donde la gente se decanta mayoritariamente
por el running, el pádel, la piscina o
el gimnasio, podría parecer una locura montar algo así, pero Arnaiz, que
trabaja como un entrenador personal del deporte de la canasta, defiende el
baloncesto como una opción entretenida y perfectamente válida para estar en
forma para adultos y niños.
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| Instalaciones de J13PRO en la capital de Cantabria. |
-Para empezar, ¿podemos desterrar el mito de que el baloncesto es sólo para altos?
-(Rotundamente)
Por supuesto que sí. Al baloncesto puede
jugar tanto la persona más menuda como la más alta. Por suerte, en este deporte, no sólo importa la altura. Influyen en el
juego la coordinación, la velocidad mental, el compañerismo. En el mundo del baloncesto siempre se dice
que, en los partidos, “hay que dejar a una persona sola para que
tire cómodo”. Una persona menuda puede
desequilibrar la defensa y dejarte solo.
-Imagínate, por un momento, que una
persona de unos 40 años llega a J13PRO, se pone en tus manos y te dice que
quiere empezar a jugar al baloncesto; algo informal, partidos en la calle con los
amigos los domingos por la mañana. ¿Por dónde empezarías a trabajar con él?
-Aquí hago
fundamentalmente trabajo de tecnificación con niños federados, baloncesto de inclusión
y trabajo con mayores. En el caso de los adultos, lo primero que haría sería
hablar, evaluar el estado físico que tiene y a raíz de ahí nos ponemos a
trabajar. Hago una labor de coaching deportivo. De momento, no tengo grupos de adultos, pero sí trabajo con ellos a nivel individual.
Hacemos siempre una parte de acondicionamiento físico en el espacio de 81 metros cuadrados que tengo
en la nave, con máquinas de gimnasio, elíptica, cinta de correr, racks de
pesas, TRX, fit ball, cuerda de batalla, calistenia. Hacemos un plan de ejercicio y luego ya nos
metemos en pista. En el parqué realizamos ejercicios muy dinámicos relacionados
con el baloncesto como traslado de
pelota, driblings y finalizaciones tanto en tiro como en entrada. Todo esto siempre de una manera entretenida y
dinámica para que te diviertas y esa hora se te pase volando y sin apenas darte
cuenta. Eso sí acabas reventado (sonríe).
-Suena muy bien, muy entretenido,
sobre todo para personas que igual dicen que en el gimnasio, la piscina o corriendo, se aburren…
-Aquí, como
yo digo, ‘matas dos pájaros de un tiro’. Haces acondicionamiento físico, te pones en
forma, y luego hacemos ejercicios muy dinámicos, pero relacionados con el baloncesto,
cardio, coordinación, y que se complemente con el tema de gimnasio. Está claro
que si te diviertes, te va a dar igual el esfuerzo que hagas. Al igual que en
el gimnasio, el objetivo, la meta, es
estar en forma, pero el camino es mucho más divertido. Y yo creo que aquí
acabas igual o hasta más en forma que en el gimnasio. Aquí combinas más cosas.
Tú vas al gimnasio y te metes en las
máquinas de pesas, pero el tema de cardio nada y tienes que ir otro día para
trabajarlo. Aquí en una sesión puedes combinar las dos cosas. Optimizas el
tiempo y el rendimiento es mucho mayor.
-Parece que la gente tiene una visión
del baloncesto exclusivamente competitiva y de jugar en un equipo y no lo acaba de ver como una
alternativa al running, CrossFit o
cualquier actividad deportiva más individual No abundan las naves como la tuya
que se dedican al entrenamiento personalizado en el baloncesto. ¿Cómo
convencerías a alguien que quiere empezar a hacer una actividad deportiva para
que se decantase por el baloncesto?
-Yo ahora
mismo he comenzado con un apartado que son “las pachangas”. Tengo un grupo de
whatsApp de unas 30 personas de gente que previamente no se conoce y les informo
unos días antes de la disponibilidad que tengo el fin de semana de pistas, ahí
se van apuntando, mínimo a poder ser 6 personas, para poder hacer 3X3. Con esto,
conseguimos en el tema social que se conozca más gente; y en lo deportivo, que practiquen baloncesto y
se adentren en este deporte.
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| Juan Arnaiz, toda una vida dedicada al baloncesto. |
-Y estas personas que juegan estas ‘pachangas’
los fines de semana, ¿qué deben hacer durante la semana para poder llegar bien
a estos partidos 3x3 y no sufrir una lesión?
-Mi
recomendación sería hacer unos entrenos primero para estar físicamente bien y
entrar en contacto con el balón. El baloncesto es un deporte explosivo y si no
estás preparado físicamente o has hecho un trabajo previo, tienes muchas más opciones de caer lesionado
por una rotura de fibras.
-¿Es un error muy extendido pensar que jugando ‘sólo’ estas pachangas o el
partido en el parque con los amigos el domingo ya estamos cumpliendo nuestra
dosis de ejercicio físico de la semana, y que, como un jugador profesional, no
necesitamos un programa de entrenamiento específico durante la semana para poder
llegar a ese partido de manera óptima física y técnicamente?
-En el mundo
del baloncesto, y yo creo que en cualquier deporte, siempre se ha dicho: “como
entrenas, juegas”. Al final si tienes una calidad de entrenamiento intensivo, y
no solamente un día, vienes dos o tres días a la semana, haces muchas
repeticiones, mejor te va a salir el ejercicio el día del partido. Usando un
símil, si quieres aprender inglés, no es lo mismo ir un día a particular que
tres. El que va tres acaba dominando el idioma.
-El 3X3 en el baloncesto, ¿podría ser el equivalente al fútbol 7,
relativo a que al ser las dimensiones del campo más reducidas no tiene tanta
exigencia física y tampoco requiere de un número tan elevado de jugadores para
poder jugar un partido?
-El 3x3 es
una modalidad que cada vez va a más. Ya es un deporte olímpico. Cada vez hay
más ligas, torneos. En ese sentido es mucho más sencillo aunar grupo. Al final
no dependes de mucha gente, con seis amigos lo puedes hacer. O sólo tú y dos
amigos y enfrentaros a alguien que no conoces.
-¿Qué estado de salud le ves al
baloncesto fuera del circuito tradicional de ligas formativas, equipos séniors,
amateurs? ¿Crees que las pachangas, el 3x3 o el uno contra uno, que es tan
viral en youtube, le está ayudando en un país tan futbolero?
-El
desembarco del 3x3 ha ayudado a que haya un modo de competición alternativo al
5x5. El 1x1 se ve mucho en las redes sociales, porque el uno contra uno es lo
primordial en el baloncesto, es lo que provoca el desequilibro en el juego.
-Visto desde fuera, pocos deportes
hay tan completos como el baloncesto. Necesitas piernas, brazos para el tiro y
un fondo físico para subir, bajar, defender, atacar… La cabeza para decidir una
jugada…
-En el
baloncesto hay un factor físico muy importante, pero también hay uno mental y
otro de coordinación igual o más importantes. Todo esto nos va a venir muy bien en la vida.
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| Pista de parqué del centro de entreno intensivo de baloncesto. |
-En todos estos años la preparación en el baloncesto ha sufrido un cambio radical. Antiguamente se trabajaba con los jugadores en función del rol que ocupaban en el campo, el escolta tiraba, el base tenía que trabajar el control del balón con ambas manos, para subirlo hasta la canasta contraria, el pívot el salto, la capacidad de rebote y el tiro en el poste bajo, pero ahora digamos que todos los jugadores tienen que saber de todo, pívots que tienen una gran muñeca para el tiro exterior, bases que rebotean como un pívot, escoltas que dan asistencias como el mejor base…
-Yo trabajo siempre con grupos muy reducidos.
Esto me permite un entrenamiento personalizado.
No trabajo nunca con más de seis personas. A mí me da igual que el
jugador sea más alto o más bajo. Siempre intento con todos trabajar y entrenar
todas las fases del juego posible. El más alto puede seguir botando, el más pequeño
entra, pivotea debajo de la canasta. Yo
enseño a cada uno todas las facetas del juego. Pases, tiros, tiros en
suspensión, bombas, pérdida de paso al entrar, con dos pasos, izquierda,
derecha. Y por último la defensa. Hacen todos de todo.
-Han cambiado las funciones de los
jugadores, pero también ha cambiado la propia constitución atlética de estos.
Un jugador de 2026 es mucho más musculoso que uno de los noventa…
-El
baloncesto moderno exige cada vez más preparación física, pero no todo es ganar
masa muscular ni todos los cuerpos miden igual. El objetivo es siempre mejorar
movimientos específicos del juego. Tren inferior es la clave absoluta. Core en
la zona media, mejora el equilibrio, la coordinación y la transferencia de
fuerza entre las piernas y los brazos. Tren superior funcional. La clave es el
equilibrio entre fuerza, movilidad y coordinación. El baloncesto moderno premia
cuerpos fuertes, pero ligeros y móviles. La fuerza útil es la que mejora el
rendimiento específico del juego.
Si el Quijote es una novela de caballería y no lo leen sólo caballeros andantes, ¿por qué un libro de relatos de surf lo van a leer exclusivamente surfistas?
Surf or die... Of laughter, relatos de surf para todo tipo de lectores.
Para recibir información sobre los libros escribe a: surfordieoflaughter@gmail.com
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| Roy, un gigante en la cancha y en el line up. |
Gracias al ejercicio intermitente y espaciado en el tiempo con el que he practicado el periodismo en los últimos 25 años, he tenido el placer de conocer a un puñado de auténticos personajes. Uno de estos sujetos míticos fue el pívot de baloncesto canadiense de origen holandés Roy Steven Kruiswyk. Roy alternaba las canchas con la playa, donde cogía olas casi con la misma pericia con la que capturaba un rebote, ponía un tapón o machacaba el aro. Dentro del enorme cuerpo del canadiese, se puede decir que había un espíritu nómada y su estancia en Santander duró apenas un año, pues tras concluir la campaña 2004-2005 se fue al club baloncesto La Palma, en el archipiélago canario. Nunca me lo confesó abiertamente, pero creo que detrás de sus decisiones profesionales primaba el factor ola; salvo el año que se pasó en el Plasencia, aunque más tarde me explicó, con una sonrisa, que alternaba la dinámica de entrenamientos y partidos con visitas a las playas de Huelva, Cádiz y escapaditas a la costa portuguesa: ¡No sabía nada este canadiense!
Aprovechando su visita a Cantabria, en la temporada 2005-2006, para enfrentarse a su ex-equipo, el extinto Los Lobos, o Alerta Cantabria, entrevisté a Roy para el magazine de surf 3sesenta. En un momento de la charla, Roy se puso serio (algo muy poco habitual, pues le recuerdo siempre sonriente) y me confesó, con cierta pena nostálgica, que en ocasiones por la noche soñaba con la derecha de Santa Marina. Aquella ola le tenía completamente enamorado. Fue un hecho que me llamó poderosamente la atención. Roy era un tipo viajero, creo que también me dijo que había estado en Jeffreys bay, la ola más larga del planeta, pero aun así ahí tenía a un canadiense que ni tan siquiera había llegado a la treintena,, que había viajado más de lo que yo lo haría en cuatro vidas, y me decía que echaba de menos una ola que yo tenía a 18 minutos escasos de mi casa. Por una vez y sin que sirva de precedente, aquello me llenó de chovinista orgullo revillesco anchoil por lo nuestro.
Cuento esto porque aquello ocurrió en el ya lejano 2005. Como se ve, Somo y Santa Marina ya eran lugares conocidos y respetados por la comunidad surfera desde hacía ya muchos años. Tan sólo recordar que Santa Marina fue surfeada por primera vez en 1967 por los surfistas santanderinos, Manel Fiochi, Carlos Beraza, Merodio y Novo.
Cuatro años después de mi charla con Steven, se puso en funcionamiento el autodenominado y un tanto marshalliano, mesiánico y salvador 'Plan de competitivad del producto del surf en Ribamontán al mar'. Un plan que, en su momento,, me llamó poderosamente la atención por varios y poderosos motivos; en primer lugar, porque en aquella época ya empezaba a verse sintomas más que evidentes de que si el surf continuaba creciendo así, podia llegar a colapar en unos años. En segundo, porque no recordaba haber sufrido una guerra que hubiese destruido nuestos hogares, borrado nuestras infraestructuras para necesitar un plan de reconstrucción, salvamento o reflotación. Luego, porque con ese rimbombante y pomposo nombre se daba a entender como que el surf hasta ese momento no era competitivo, y Somo era poco menos que el Tercer Mundo, una especie de solar, erial o desierto donde apenas había tejido empresarial de surf y poco más que había un burro y cuatro tablas polvorientas y rotas que los malnutridos, famélicos, descalcificados y desdentados surfistas locales alquilaban a los visitantes a cambio de chocolatinas o cigarros. Y por último, y no por ello menos importante lugar, porque por venir de quien venia, los mismos que han gestionado las cajas de ahorros, las diputaciones, los ayuntamientos, la crisis económica, el covid, la dana, los incendios, el resultado podía ser, por decirlo de alguna manera y eufemísticamente, muy poco reconfortante.
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| Entrevista a Kruiswijk publica por 3sesenta en 2.006. |
No voy a entrar a a valorar si los resultados conseguidos por este ya extinto plan, relevado por otros como el un tanto paradójico y hasta luctuosamente humorístico Plan de sostenibilidad de Somo; han sido o no reconfortantes; pero algo debe de estar fallando cuando en los últimos tiempos este municipio está saliendo a la palestra por noticias tan poco edificantes como 'insostenibles' megabotellones en parajes de gran riqueza paisajística y natural, acampadas en techos de coches, y se lanzan angustiosos SOS a la delegación de gobierno ante una situación que parece se ha ido de las manos.
Como digo no voy a entrar a desarrollar las actuaciones públicas realizadas en los últimos años para hacer competitivo el producto del surf, pero voy a dar mi personal punto de vista de lo que creo que está pasando en España con el turismo en general, que es ni más ni menos lo que ha pasado con todas las crisis que hemos vivido en los ultimos años y han sufrido injerencias de una u otra manera por parte de la clase política, bien desde su origen o bien desde la solución; o en ocasiones y, si me lo permiten, de forma un tanto esquizofrénica, desde ambas.
Es 'vox populi',que los políticos, los gobernantes, los administradores públicos han apostado por el turismo como producto estrella y salvador de nuestra economía. La pesca, la ganadería, la agricultura, la industria han sido borrados de nuestro tejido productivo que, como un mal tahúr, ha apostado todo a una carta y jugada únicas y salvadoras del "sector servicios". Como en su día pasó con la construcción, han estimulado, fomentado y en ocasiones hasta generado un peligroso crecimiento que no es paulatino, sostenible, escalonado ni progresivo en el tiempo. El número de visitantes que se está recibiendo es muy superior al que puede absorver el tejido de infraestructuras que hay. actualmetne en cualquier pueblo o ciudad costera españolas. Ni hay plazas hoteleras, ni aparcamientos, ni restaurantes, ni recursos hidrícos o energéticos suficientes, y en el caso del surf si me apuran ni olas para tanto turista. Se puede decir, por ejemplo, en el caso de los hoteles, que la oferta es muy inferior a la demanda. Lo cual a parte del overbooking genera una subida alocada del precio de las pernoctaciones. ¿Cuál está siendo la solución o el parche? Las pisos turísticos, las autocaravamas, las pernoctaciones en los coches en vía pública.
Para más inri, los nada imaginativos gobernantes, que han causado con su pésima gestión o su inacción este problema, la solución que dan es una vez más coercitiva, sancionadora. Multas y más multas. Es demencial. Se dedican a promocionar indiscriminadamente su municipio como destino de vacaciones, como el paraíso del surf en Europa, y luego cuando todo se desborda, ponen el grito en el cielo, hacen llamamientos a la ONU, a la OTAN, al Pentágono, a la Unión Europea porque sufren una invasión de Cayetanos con náuticos y Cayetanas o Victorias Federicas con sandalias y trajes de impoluto blanco ibicenco tarareando canciones de Taburete. En Espàña no se sabe diferenciar el efecto de la causa. Cuando hay un problema se inenta arreglar multando al efecto. Es como si en la cara nos salen granos por tener colesterol y nos compramos un antiacné en vez de combatir el índice de grasa en la sangre, que aparte del problema estético nos puede generar un colapso y matarnos. Pero yendo al efecto no se solucionada nada, porque para arreglar algo hay que ir a la causa del problema, a la raíz misma y no a las consecuencias. Podemos multar al que acampa en la calle, al que alquila su apartamento en la playa o al que hace un megabotellón, pero así nunca solucionaremos el problema de verdad.
He de decir aquí que los ciudadanos no somos nada inteligentes. porque como buenos españoles, somos cainitas, y por lo general nos aliamos con los políticos y descargamos nuestra ira contra el más débil en la cadena, el que pillamos más a mano, contra el prójimo o lo que es lo mismo: contra el igual, contra el hermano. Ahí tenemos las pintadas de 'turistas go home', o las manifestaciones de "fuera apartamentos turísticos de nuestros barrios". Siempre critcamos a los campistas, a los de las autocaravanas, al surfista visitante, al alumno de la escuela, o al chaval que ha visto en su dispositivo android, en Internet, un video de youtube, un post o un tik tok de un influencer al que sigue, pagado con dinero público por el mismo ayuntamiento que como Zelinski pide ayuda a la comunidad internacional, y que ha querido disfrutar de ese rincón maravilloso. O sea, primero te promocionas, generas en el público una necesidad de ir, y luego multas al que va.. Como diría mi amigo Emilio: te rompen las piernas y luego te pagan las muletas.
Hay quien dirá que el proyecto del surf ha sido un auténtico éxito porque el crecimiento turístico de los ultimos años es una realdiad palpable. Yo aquí discrepo y mucho. Desde mi punto de vista, ha sido una inversión completamente innecesaria. El crecimiento del surf es una realidad mundial, global imparable, se está dando aquí y en China y se hubiese producido de todas maneras. Lo que ha ocurrido aquí una vez más es lo que ocurrió con la burbuja de la constucción. El crecimiento turístico no ha sido gradual ni armónico,ha sido exponencial e incontrolado, y ha crecido de forma completamente artifcial, estimulado con dinero público, y de manera ultraacerelada. El turismo y el surf han sido dopados, se les ha insuflado EPO, anabolizantes, esteroides, como un becerro, que ha crecido express en ocho meses lo que en condiciones naturales y normales le hubiese llevado 2 o 3 años.
¿Alguien, en su sano jucio. piensa que el crecimiento que experimentó el surf en California en la década de los 50 y principio de los 60, el mismo que destruyó un paraíso hasta entonces intacto, y convirtió en nómadas a sujetos como Miki Dora, se debió a un plan orquestado del ayuntamiento de Malibú con fondos de Washington o de Sacramento? Se debió a muchos factores, todos ellos privados, ajemos a las administraciones públicas. Uno de ellos fue el estreno de una película, Gidget, que produjó un efecto llamada y un pistoletazo de salida en muchos jóvenes que se quedaron prendados de los protagonistas de la cinta y querían emular sus aventuras. Ése probablemente fue el hecho nuclear, el desencadenante. pero hubo otros muichos. Las demostraciones de socorrismo con su tabla que hizo el campeón olímpico de natación Duke Kahanamoku dejaron hechizados por el surf a toda una generación primigenia de surfistas californianos, que fueron el semillero de lo que vendría luego. Las experimentaciones de Hobie Alter con nuevos materiales simplificaron, aceleraron y abarataron el proceso de construcción de una tabla (el surf podría haber crecido lo que hubiese querido, pero sin tablas de foam, aquellos jóvenes que salían extasiados de las salas de cine, no hubiesen podido coger olas).
En EE.UU todo empieza en un garaje: .Apple, Under Armour, Amazon, el mencionado Alter arreglando tablas en el garaje de casa de sus padres, utilizando materiales innovadores como el foam en sustitución de la madera de balsa. ¡Vamos, igualito que en España!, que no se hace nada, no se investiga, no se innova sin un puto fondo público. En EE.UU todo empieza en un garaje, y en España todo empieza y todo acaba en un despacho público.
Aquí volvemos al primer párrafo,. a finales de los noventa y principios del siglo XXI en Somo había una infraestrucutra surfera privada, incipiente, considerable. No éramos una aldea de galos ni la alemania nazi ni la Italia de Benito Mussolini en mayo de 1945; como algunos, por lo general ajenos al surf, nos hicieron o quisieron hacernos creer en 2009. Somo era un destino muy famoso, mítico y legendario, una de las mecas del surf en España, era respetado y conocido por la comunidad surfera nacional e internacional. Ahí tenemos el testimonio de Roy Steven Kruiswijk, había surfistas famosos. Alli en 1991 se creó la primera escuela de surf., estuvo radicada la mitica casa Lola donde se fabricaban tablas de surf en los sesenta, Zalo Campa y Laura Revuelta fundaron la mítica boutique surfera Xpeedin`. Ahora que lo pienso: ¡Qué casualidad! La primera escuela de surf en España, es cierto que no se creó en un garaje, pero se creó en una caseta abandonada de los socorristas de la Cruz Roja en la playa. Se puede decir que David García fue el Steve Jobs, el Hobie Alter de las escuelas de suf en España. La fundó en 1991, casi 20 años antes que el salvador plan de competitividad (la competitivdad querrá decir que donde antes había cinco o seis escuelas iba a ver 25 o que en un pico donde había 30 surfistas iba a ver 3000, puro darwinismo social para condenar a los locales, a los más débiles a la extinción, al exilio, y que emergiese una raza de supersurfistas más competitivos). Me disperso. David García creó su escuela sin fondos next generation, ni ayudas públicas ni subvenciones de la Unión Europea para jóvenes parados menores de 32 años, sin acudir a la agencia de desarrollo local, sin tarifa plana para autónomos, sin formar parte de ningún plan municipal dotado de fondos del Ministerio de Trabajo para jóvenes emprendedores. La Escuela se hizo por pura iniciativa privada, respondiendo a una inquietud personal, romanticismo e idealismo (pagarse surfaris y poder vivir de lo que le gustaba).
Lo que le ha pasado a Ribamontán al mar, al surf en Espña, lo admito, iba a ocurir sí o sí, tarde o temprano, Pero era completamente innecesario meter un solo euro público y la intervención política. Lo que sí se podía haber cambiado era haberlo hecho de forma sostenible, paulatina, escalonada, racional dando tiempo de generar las infraestructuras, el tejido empresarial necesarios para albergar a los turistas, pero se optó una vez más por lo de siempre: se ha sobreestimulado, incentivado, dopado el mercado, Esto no sé si es malo o es bueno. Cada uno tendremos nuestro particular punto de vista. Lo que sí me pregunto, en ocasiones, es si hoy, en 2025, Roy Steven Kruiswijk, el bravo y combativo pívot de baloncesto, esté donde esté, seguirá soñando con Santa Marina, o el sueño se le habrá tornado pesadilla...
http://surfordieoflaughter.blogspot.com/2016/09/entrevista-de-archivo-roy-steven.html
Ahora que los ayuntamientos costeros del norte de España muestran preocupación y prometen ponerse serios y controlar con mano dura y puño de acero los megabotellones playeros y las fiestas incontroladas, en chiringuitos, en las que los horteras de los asistentes, como extraídos de un repelente anuncio de Estrella Damm, van de impoluto blanco ibicenco, mientras se pincha música techno, chill out o lo que sea, me preguntó: ¿Y del botellón en el agua, de la masificación de los picos, del Magasurf, del MarinaBackdoor, del line up de alquiler turístico que se ha cargado al vecino surfer de toda la vida, al local de barrio quién se preocupa?
Como no se va a ocupar nadie, resultaría absurdo y una auténtica pérdida de tiempo dar aquí soluciones a las que nadie hará caso. Así que me voy a autolimitar a lanzar impopulares hipótesis sobre las causas del mismo que me harán ser considerado como un 'troll',. Resultaría fácil y demagógico culpar del fenómeno exclusivamente al irresponsable político local que ha promocionado hasta la extenuación las bondades de su municipio como destino de olas para toda la familia, o ha vendido irresponsablemente un entorno natural, un sistema dunar, como si fuera el parque Warner o Port Aventura, pero nos guste o no, en el fenómeno de la masificación de los picos, tienen que ver y mucho las personas que cogen olas. Dicho de otra manera: Los mismos que se quejan son a la vez partícipes o coautores del problema.
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| Un surfer analógico no desvelaba su secret spot ni a tiros. |
El surfista actual, el 2.0, el millennial, tiene un punto de exhibicionista, de predicador, de papanatas; Salvando las distancias, un practicante de surf del s XXI, que no surfista, me recuerda mucho a aquella famosa anécdota de Luis Miguel Domingín, en la que nada más culminar una noche de pasión con la célebre actriz de Hollywood, Ava Gardner, , el famoso torero se levantó de la cama, como una exhalación, y comenzó a vestirse a toda velocidad ante la mirada atónita de Ava, que sólo acertó a preguntarle que a dónde iba. Domingiín, extrañado ante la naturaleza de la pregunta, a la que, a buen seguro, consideró retórica, contestó de forma lapidaria: "a contarlo".
Algo muy similar es lo que pasa con los surfistas actuales, para los que el hecho de disfrutar de un baño, de una buena sesión de olas no es completo ni suficiente recompensa, si posteriormente no salen del agua y lo comparten con sus seguidores en cualquiera de sus redes sociales. El practicante de olas de 2025 se parece mucho a aquel indiscreto y poco caballeroso Luis Miguel Dominguín; pero también se asemeja a Rutger Hauer en `Blade runner'. El 'surfluencer', al más puro estilo nexus 6, teme que, si no cuelga inmediatamente fotos y un post de la sesión que acaba de tener, ésta se perderá para la posteridad como "atacar naves en llamas más allá de Orión, o ver Rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser.Todos esos momentos se perderán en el tiempo como las lágrimas en la lluvia". T
Esta forma de proceder propagandística, presuntuosa, ostentosa y chulesca dista años luz con la que teníamos los surfistas antiguos, los de la old school a finales del siglo pasado. Antes de proseguir he de aclarar que aquí no se trata de establecer odiosas comparaciones, ni decir qué o quién era mejor o peor, pero esta abismal diferencia existe y hay que destacarla.
Los surfistas de los años 80 y 90 disfrutábamos de nuestros baños, de nuestros spots, de nuestros point breaks, de nuestras sesiones de olas exactamente igual que los del siglo XXI, pero la gran diferencia radica en lo que hacíamos a la hora de coger la última ola, enfilar hacia la orilla, y pisar la arena. Era entonces, fuera del agua, en el parking (lo más parecido que había al muro de Facebook), a la hora de contar nuestras sesiones a los colegas, cuando los viejunos, los antidiluvianos, los dinosaurios, los analfabetos tecnológicos cogíamos un camino diametralmente opuesto al de los millennials. Nosotros, por lo general, éramos discretos, parcos en palabras, tacaños en adjetivos, sosainas, inexpresivos como un Steven Seagal con neopreno, escuetos a la hora de dar el parte, ya no digamos a la hora de transmitir algún dato que pudiera ayudar al interlocutor a ubicar en el mapa el escenario donde se había librado un baño tan épico. No fuese que al día siguiente nos lo fuésemos a encontrar en el agua. Éramos por tanto zorrunos y hasta cabronescos con nuestros semejantes. Una especie de Lazarillos del Cantábrico o pícaros de playa. Teníamos perfectamente interiorizado por ciencia infusa y de serie que, en el surfing, menos es más, o lo que es lo mismo: cuanta más gente hubiese en el agua, menos olas tocan por cabeza. Una máxima hoy en día olvidada por la mayoría, pero que se debería recuperar de manera imperiosa.
En los 80 o 90, abundaba algo que hoy es tan mitológico como los unicornios, las sirenas o el mismísimo yeti. Esta figura extinta no es otra que la de los "secret spots", cuya ubicación éramos capaces de mantener en el anonimato como miembros de la mafia, de la Camorra, de la Cosa Nostra Siciliana. Eramos capaces de llevar a la tumba y de no desvelar sus coordenadas bajo tortura o aunque encañonasen, delante de nuestros ojos, a nuestra mismísima madre, en la sien, con una pistola semiautomática Beretta 9mm. Vamos, igualito que lo que hay ahora. Dile a un influencer que va a disfrutar de un baño único, exclusivo, maravilloso, pero que el único y módico precio que va a tener que pagar es que al salir del agua no va a poder colgar en instagram ninguna foto. A ver qué es lo que te dice.
La masificación y la exposición o exhibición desmesuradas de las sesiones o baños en Internet por parte de algunos cogedores de olas son las dos caras de la misma moneda. No podemos imponer la más absoluta censura ni limitar la libertad de expresión de nuestros semejantes, pero tampoco uno se puede quejar de encontrarse el pico repleto cuando el día anterior ha practicado el más brutal e instantáneo efecto llamada.