jueves, 3 de marzo de 2016

Manel Fiochi en el Mes de la cultura surfera de Stafmagazine




Fue una gran satisfacción que Staf magazine se pusiera en contacto conmigo para que el gran surfista y músico Manel Fiochi confeccionase una lista con sus canciones favoritas. La mencionada lista iría destinada a una sección denominada Playlist, en la que expertos y profesionales de la música de todo el mundo realizan sus particulares hit-parede; y formaría parte de los contenidos del 'Mes de la cultura surfera' (The month os surf culture pt2).


 
El film de Pedro Temboury, La Primera ola, ha servido, entre otras muchas cosas, para que el mundo del surf salde parcialmente una deuda que tenía contraída con uno de esos personajes que, por uno u otro motivo, cada vez que alguien intentaba escribir sobre el surf en España las fotos, los titulares o las páginas a la hora de referirse a él no eran lo suficientemente grandes o numerosas… Cuando no directamente se le omitía. Este outsider no es otro que Manel Fiochi. En la obra de Temboury la presencia de Manel es más bien testimonial, pero en una de sus fugaces apariciones recuerda algo tan crucial como que él trajo la primera tabla corta procedente de Francia, de los talleres de Barland, para ser más exactos. Afirmación que, acto seguido, y en un acierto de montaje, es avalada por Zalo Campa, que recuerda que, tras la vuelta de Manel de Francia, hubo un antes y un después en el surf en este país, en cuanto estilo y en cuanto a la morfología de las tablas (a partir de entonces se recortaron).
Para seguir leyendo pincha aquí.
 

 Lista de Manel Fiochi
1-Nowhere Man              The Beatles
2-Like a Rolling Stones   Bod Dylan
3-The king will come      Wishbone Ash
4-El Norte                        Cock Robin
5-Confortably Numb        Pink Floyd
6-Space Oddity                 David Bowie
7-Won´t get fooled again  The Who
 8-Pinball wizard                The Who
9-Sympathy for the devil    Rolling Stones
10-Jumpin Jack Flash         Rolling Stones
11-Out on the weekend       Neil Young
12-Old Man                         Neil Young
 

jueves, 4 de febrero de 2016

Entrevista a Antonio Gómez Bueno en Staf Magazine


G.B. talento incisivo como los colmillos de un tiranosaurio.
Antonio Gómez Bueno (Aviso) no es un tipo apto para surfistas envidiosos. Con verbo fácil y enorme soltura, el pintor cántabro, que lleva casi 30 años afincado en California,  encadena una historia tras otra. Tienen lugar en sitios tan míticos como Palos Verdes, Rincón, La Joya, Malibú, San Onofre, el North Shore hawaiano… Algunas tienen que ver con el surfing y sesiones increíbles, otras incluyen peligrosos locales de Pipeline, mafiosos venidos a Los Ángeles desde Hawaii para hacer algún trabajito, estrellas conocidas del rock, del cine y  parecen directamente extraídas de una novela de Don Winslow. (Para continuar leyendo la entrevista pincha aquí). 

 http://www.gomezbueno.com
http://www.gomezbueno.com/Utopia.html

miércoles, 13 de enero de 2016

Cría perros, y te sacarán… Del pozo.



Recientemente, el actor Mickey Rourke confesó que, cuando peor lo estaba pasando y el suicidio rondaba su cabeza, la visión de los ojos de su perro como diciéndole “si lo haces… ¿quién cuidará de mí?”, le quitó tal idea. En la década de los ochenta, se puede decir que Rourke tuvo todo… Hollywood rendido a sus pies, una legión de admiradoras, que lo consideraban uno de los hombres más sexys del planeta, fama, riqueza... Pero la belleza es efímera, más cuando decides potenciar tu carrera de boxeador, y un aciago día los directores, que antaño se pegaban por que interpretase sus  papeles de protagonista en sus obras, dejaron de llamar a su puerta, y misteriosamente toda la gente que le adulaba desapareció junto a esa imagen de galán que reventó las taquillas de medio mundo, haciendo una de las parejas de más alto voltaje erótico de la historia del cine junto a Kim Basinger, en Nueve Semanas y media.

En esta caída, el único que permaneció inalterable a su lado fue su perro, al que no le importó que ya no tuviera esa imagen que derretía a las mujeres, o que su cuenta corriente ya no tuviera tantos ceros, o que su casa no fuera tan grande. Por todo ello, el actor confiesa que sus perros son lo más importante en su vida, pues cuando “no había nadie más, ellos estaban”.
En el año 2008 la carrera de Rourke experimentó un inesperado resurgir con la película de Darren Aronofsky, The Wrestler, donde interpreta de forma magistral y casi biográfica a un decrépito luchador de pressing catch que, tras haber conocido la fama en los ochenta, malvive a duras penas trabajando en un supermercado y peleando en veladas de poca monta, en pabellones de instituto. Pese a haber superado la tormenta y haber llegado la calma a su vida, Rourke no olvidó a su perro y, en su discurso de los Globos de oro, tras haber recibido el premio a mejor actor dramático, tuvo palabras de agradecimiento muy emotivas hacia él. Incomprensiblemente, aquel mismo año Mickey no recibió el Óscar al mejor actor; pero ésa es otra historia…

 Una de las pruebas más sorprendentes de esta lealtad incondicional  perruna está íntimamente ligada al surf. La ola de Mavericks es una de las más famosas del planeta, incluso el cine la inmortalizó en la cinta Persiguiendo Mavericks. Un biopic del surfista de olas grandes, prematuramente desaparecido, Jay Moriarity. No sé si son muchos o pocos los surfistas que saben que esta ola fue bautizada así en honor al perro de uno de sus descubridores, que no dudó en seguirle hasta el terrorífico pico. La historia cuenta que el surfista, preocupado por el tamaño de las olas y que éstas pudieran ahogar a su mascota, no tuvo más remedio que poner al cánido sobre su tabla y conducirlo fuera, para posteriormente atarlo al coche. Esta historia se puede leer en Internet (http://www.bakio.com/el-origen-de-los-nombres-de-algunos-de-los-picos-mas-famosos-del-mundo/).
Las terribles olas de Mavericks (en sentido figurado), la enorme tempestad que sufría la vida de Mickey Rourke… Son pruebas en las que todos tarde o temprano nos vemos inmersos en la vida. Situaciones en las que a parte de nuestra resistencia o valía se pone a prueba otras cosas, como el amor y la verdadera amistad de nuestros seres queridos. Exámenes que muchos no pasarán, dejándonos solos; pero que pasaron con nota los perros de Mickey Rourke y de uno de los codescubridores de Mavericks… Y de muchos personajes anónimos que pueden corroborar  con sus testimonios que la amistad y lealtad de los perros no conoce límites, pues por muy grande que sea la tormenta y por muchos pies que midan las olas, ellos nadarán siempre a nuestro lado.

Seguramente, que mientras escribo estas líneas hay muchos perros abandonados, maltratados en nuestras carreteras, calles, campos… Los más afortunados hacinados en alguna de las repletas perreras de este país con el triste récord de mayor número de abandonos de mascotas de la Unión Europea. Viviendo su particular tormenta o Mavericks. Tal vez, como hizo el perro de Mickey Rourke con su dueño, podamos rescatarlos. Quién sabe quizá mañana sean ellos los que nos saquen de las aguas agitadas de nuestra vida, poniendo de manifiesto esa máxima muchas veces olvidada que debe regir toda amistad: “hoy por ti, mañana por mí”.
http://www.patascantabria.com/Adopcion.aspx
http://www.aspacan.org/

martes, 29 de diciembre de 2015

Nagai Puntiverio en 3Sesenta

Nagai, con su gun habitual.

En el número 181 de la revista 3sesenta aparece una entrevista a dos páginas del surfista de olas grandes Nagai Puntiverio. Nagai ha surfeando la legendaria ola de Mavericks.Acción que posterizó para la eternidad la prestigiosa revista Surfer. Recientemente, saltó también a la actualidad por participar en el Campeonato de La Vaca Gigante, donde además obtuvó el premio a la mejor ola del torneo. Uno de los surfistas de olas grandes  más activos de la actualidad y al que habrá que seguir los próximos años.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Supertubos, auténtico Rock Instrumental 'sin postureo'


Supertubos, rock instrumental hecho en Cantabria.


Supertubos ha hecho del eclecticismo su mayor virtud. En su repertorio, se suceden los registros sombríos y misteriosos, por momentos inquietantes, de temas como The Demeter o La flema, con otros más luminosos y alegres, que nos recuerdan a la mejor tradición de las surf partiesEllos mismos eluden las etiquetas y me rectifican varias veces, cuando intento encasillarlos dentro de la actualmente sobrepoblada escena de la música surf patria… ¡Mejor! Si, sin ser un conjunto de música surf al uso, son capaces de alumbrar auténticas joyas del género como Bajo el agua, Tablonazo matutino, Beyond the reefs, Insolación en Mogro… ¡No me quiero ni imaginar lo que harían si se dedicasen, en cuerpo y alma, a ello!  
Para seguir leyendo la entrevista visita: http://stafmagazine.com/news/supertubos/

lunes, 28 de septiembre de 2015

Cosas que tu shaper nunca te dice. Una teoría muy práctica.



Al título de este libro habría que añadirle “porque nosotros tampoco se lo preguntamos”. Porque precisamente esto, el no hacernos preguntas, es uno de los grandes males de nuestro tiempo, en el que tomamos decisiones de forma automática y autómata. Sin que intermedie un proceso de reflexión previo ni de plena consciencia en el que se diga: “YO quiero esto o YO deseo esto otro”…Un fenómeno al que la elección de una tabla de surf no escapa, pues como nos recuerda Bob Smith pocos son los surfistas que a la hora de comprar una tabla se hacen dos preguntas tan básicas como ¿qué clase de olas me gustan? y ¿de qué forma me gusta surfearlas?
  Esto me recuerda una anécdota de alguien que confesaba que de siempre le había gustado el surfing elegante y estilizado de Mark Richards (twin fin), pero luego invariablemente cuando llegaba la hora de comprarse una tabla de surf adquiría una como las actuales del circuito (thruster). Esto genera una total esquizofrenia en el agua. Un surfer que, por un lado, tiene un concepto de surf; y una tabla que tiene otro radicalmente opuesto, por el otro. Condenados a no entenderse.
 Podemos seguir la moda a la hora de comprarnos una determinada camiseta, gorra, gafas de sol o sudadera; pero si nos regimos por los mismos patrones a la hora de seleccionar nuestra tabla, las consecuencias, si eres surfista, son más bien penosas.
 Este libro no cuesta dinero, nos ayuda a ahorrarnos dinero… Dinero y tiempo, añadiría. Dinero porque cuanta más información tengamos, cuanto más sepamos, mas difícil será que nos equivoquemos o nos engañen (cuanto más ignorantes somos en una materia, más sencillo es que nos timen en las tiendas, en los talleres). Volvamos a la anécdota de Mark Richards. Si sabemos lo que queremos (muchos no lo saben, y ahí radica el verdadero problema), no nos gastaremos la pasta en una tabla inadecuada para el tipo de surf que nos gusta o para las olas que estamos acostumbrados a surfear. Pero lo más grave no es que nos gastemos el dinero a lo tonto, el dinero a fin de cuentas es algo que, con más o menos trabajo, podemos acabar recuperando; lo realmente dramático es que malgastemos nuestro tiempo. Este jamás regresa. Imaginemos que un buen día descubrimos que nos hemos pasado toda nuestra vida surfera con una tabla inadecuada y acto seguido empezamos a preguntarnos: ¿qué habríamos sido capaces de hacer en nuestra juventud, con todo nuestro potencial físico intacto, con una tabla perfecta y adecuada? Pregunta para la que no hallaremos respuesta. Hemos podido malgastar una parte de nuestra vida surfera utilizando tablas simplemente porque es la que lleva la mayoría, o porque es la que tienen mis amigos, o porque es la que me recomendaron en un foro de Internet o el dependiente de turno, no malgastemos la que nos queda…







Portada de la edición de bolsillo.

    En el prólogo, el autor ya se queja de la falta de interés que los surfistas demostramos por el funcionamiento de una tabla, o por los mecanismos que rigen los procesos de formación de las olas, en referencia a la obra de Willard Bascom ‘olas y playas”, que debería ser una Biblia para nosotros y un best seller. Estas cruzadas debemos abandonarlas ya, por estériles.  De nada sirve quejarnos de lo poco que le importa a la mayoría de los surfistas cuestiones tan esenciales del surf como shape, meteorología y ecología. Esto es así y es lo que hay. Aceptémoslo. Dejemos de maldecir el poco interés que despiertan y empecemos a dar gracias por la existencia de libros como éste, que es un lujo que tengamos en castellano. Libros que a parte de ayudarnos a hacernos preguntas también nos las resuelven.


 Título: Cosas que tu shaper nunca te dice
 Autor: Bob Smith
 Editorial: The Fishbone Project
 Nº de páginas:  61



jueves, 18 de junio de 2015

CRON Surfboards. Un sueño hecho realidad





https://es-es.facebook.com/cronsurf
“No es verdad que la gente para de perseguir sus sueños porque sean mayores, se hacen mayores porque dejan de perseguir sus sueños”. Según esta frase del inmortal Gabriel García Márquez, Bruno Sarañana  (Santander. 1975) tendría que tener bastantes años menos que los que marca su carnet de identidad. Apasionado del shape desde su más tierna infancia, Bruno ha conseguido hacer su gran sueño realidad, abriendo un taller de fabricación de tablas en la localidad cántabra de Hoz de Anero y creando su propia marca, Cron Surfboards.

Orígenes. Yo me he criado en Loredo. Mis padres tenían primero una caravana en el camping Rocamar y luego compraron un módulo. Conocíamos Xpeedin y comprábamos allí sus sudaderas serigrafiadas. Era cuando nadie hacía ropa y no había el boom textil que hay ahora. Teníamos un planking de madera y soñábamos con tener una tabla. Veíamos a la gente surfear y queríamos a hacer lo que hacían ellos, los emulábamos con cualquier cosa, con corchos, con lo que teníamos entre manos.  
 
-Todos los que cogen olas pueden tener claro más o menos lo que les llevó, en su día, a hacerse surfistas, pero ¿qué es lo que le lleva a alguien a hacerse shaper?
-Desde pequeño me picó la curiosidad de reparar la tabla que yo tenía. Con el tiempo he ido buscando gente que pudiera darme información y enseñarme a trabajar con el foam. Desgraciadamente, fue pasando el tiempo y no ha sido hasta ahora cuando he empezado a plasmar este deseo. Al final si persigues algo que quieres hacer, aunque sea tarde, lo consigues. El taller es una meta que perseguía desde pequeño.

-Entonces, se puede decir que la creación del taller y de la marca responde a la persecución de un sueño…
-(Con rotundidad) Completamente. Al final te das cuenta que te haces mayor y te tienes que dar prisa por intentar ‘por lo menos”  que tu sueño funcione.

-Y el origen del nombre, Cron…
-El origen es muy curioso, porque al principio no tenía ningún significado, al igual que el logotipo, que fue una imagen que se me pasó por la cabeza y fui remarcando en una hoja hasta darle forma. Investigué el significado y descubrí que es una medida de tiempo que se emplea en Arqueología y significa aproximadamente un millón de años; un cron, dos crones… Es una forma de reducir el tiempo que tienen los hallazgos prehistóricos que encuentran.

-¿Quiénes están detrás de este proyecto?
-Empezamos cuatro y ahora mismo quedamos dos dirigiéndolo económica y comercialmente. Yo (Bruno Sarañana) y Daniel Hernández, que es piloto de Iberia y anda a caballo entre Madrid y Cantabria. Nos sentamos y discutimos sobre cosas, qué podemos hacer, decisiones para que esto funcione. Su presencia en Madrid nos está ayudando también a la hora de darnos a conocer allí.

-¿Qué filosofía tenéis? ¿Qué creéis que aportáis de fresco y novedoso?
-El mundo del surf, al menos para mí, es por desgracia en ocasiones bastante hermético. La idea es darle un servicio de ayuda o asesoramiento a la gente que tiene dudas a la hora de comprar una tabla, un invento... De novedoso creo que aportamos el factor “personal”. Nosotros vendemos un producto, pero en el producto vamos nosotros. Queremos que la gente esté a gusto y se fíe de nosotros. Que nuestra casa sea su casa. No queremos ser herméticos ni que haya el hermetismo de otros sitios. “Tú hasta aquí, pero de aquí no pases”. La gente puede entrar en nuestro taller, ver nuestras tripas, no escondemos nada. Somos como somos y hacemos lo que podemos hacer. No somos grandes empresas, ni tenemos el poder adquisitivo para ello, llegamos hasta donde llegamos, pero lo hacemos con la mayor profesionalidad, con materiales de primera y a un precio razonable. 

 -¿Cómo veis el futuro del shape?
-Creo que, como me pasó a mí, es un mundo que atrae a mucha gente. Gente que se preocupa primero en conseguir que alguien les dé una formación y luego comienza a experimentar. Desde ese punto de vista, es un mundo en el que cualquiera que quiera venir es bienvenido, porque hay venta para todos; pero uno de los problemas que hay es que hay gente que lleva mucho tiempo en ello y cuando ve intrusismo abarata costes. Tiene una infraestructura más o menos amortizada y una producción industrializada y contra eso no se puede competir.

-¿Crees que la producción en cadena en países del extremo oriente puede acabar con los pequeños talleres locales?
-Esos países fabrican lo que el resto del mundo demanda. Para que los chinos o quien sea lleguen a hacer tablas como las nuestras hace falta una dirección ingeniera o un shaper que gobierne un i+d en China y que gestione una planta de fabricación. Claro que podrían abaratar el producto muchísimo y hacer daño, pero de momento creo que nos salvamos porque el surfista busca un producto de calidad. Si alguien fuese tan ambicioso y tuviese la suficiente información y la formación claro que podría llevarse allí la producción.

Bruno Sarañana en pleno proceso de trabajo.

-Desde siempre se nos ha vendido una imagen del shaper un tanto romántica de tipos que cuando hay buenas olas, cierran el taller, dejan los pedidos a medias y se van a la playa. ¿A vosotros os puede la profesionalidad o vuestro lado más surfero?
-Si hay olas el taller sigue funcionando si hay trabajo. Las olas están bien cuando se puede, pero cuando no se puede, no.

-Y siguiendo con esta imagen de los shapers un tanto estereotipada. En El gran miércoles, Bear acaba arruinado, limpiando la playa; en Los amos de Dogtown, Skip Engblom, propietario de Zephyr, pierde el taller y pasa a ser un empleado raso… ¡No es una imagen muy halagüeña para cualquiera que quiera dedicarse a esto!
-Yo sí que conozco casos de gente que no ha acabado tan mal, pero sí que ha acabado dejándolo. Que yo creo que es hasta más triste tener que dejar un trabajo que te genera alegría… El crear algo con tus manos. El shaper de hoy en día a parte de un artesano, como esos ejemplos que tú me dices, es un poco emprendedor y empresario. Gente que invierte en nueva tecnología, productos; que busca que sus tablas estén en la calle y que su negocio funcione.